ENTREVISTA | YOUNES GHOUAGHOU AMZIL
Empresario, chef y sushiman
Una vida dedicada al arte del sushi y a la gastronomía de fusión
Younes Ghouaghou Amzil es empresario, chef y sushiman. Su trayectoria profesional está marcada por años de aprendizaje, viajes y experiencias en diferentes culturas gastronómicas. Europa, Japón, Tailandia e Ibiza forman parte de un recorrido que le ha permitido desarrollar una visión propia del sushi.
— Younes, ¿cómo comenzó tu pasión por la gastronomía?
Mi pasión por la gastronomía nació de las ganas de aprender y de descubrir nuevas culturas a través de la cocina. Siempre he entendido la gastronomía como mucho más que cocinar: es creatividad, disciplina, sensibilidad y capacidad para transmitir emociones.
— Has tenido la oportunidad de formarte y trabajar en diferentes lugares. ¿Qué te han aportado esos viajes?
Viajar ha sido fundamental en mi carrera. Europa, Japón y Tailandia me han permitido conocer diferentes técnicas, productos, sabores y formas de entender la gastronomía.
Cada lugar me ha enseñado algo diferente y todo ese aprendizaje forma parte de mi manera de cocinar actualmente.
— Has trabajado durante 10 años en el Grand Palladium Palace de Ibiza. ¿Qué significó esa etapa?
Fue una etapa fundamental para mi crecimiento profesional. Diez años de trabajo, aprendizaje y dedicación me permitieron perfeccionar mi técnica y adquirir una experiencia que considero una de las bases más importantes de mi trayectoria.
Ibiza también me enseñó a trabajar con clientes de diferentes nacionalidades y a entender la importancia de ofrecer no solo un buen plato, sino una experiencia gastronómica.
— En 2017 llegaste a Platea Madrid. ¿Cómo viviste ese momento?
Llegar a Platea Madrid fue un gran reto y, al mismo tiempo, una oportunidad extraordinaria.
Poder trabajar en uno de los grandes espacios gastronómicos de Madrid y aportar mi visión del sushi fue una experiencia que marcó una etapa muy importante de mi carrera.
Mi objetivo siempre ha sido evolucionar y ofrecer algo diferente, sin perder el respeto por las técnicas y los productos.
— ¿Qué significa para ti el sushi?
Para mí, el sushi es un arte.
No se trata simplemente de colocar ingredientes sobre arroz. Hay que conocer el producto, respetar sus características, dominar las técnicas y saber combinar sabores y texturas.
Cada pieza tiene que estar pensada y elaborada con precisión.
— ¿Qué diferencia tu concepto de sushi fusión?
Me gusta respetar la esencia del sushi, pero también experimentar.
La cocina fusión me permite combinar técnicas japonesas con diferentes influencias gastronómicas, creando sabores propios y propuestas que puedan sorprender al cliente.
Quiero que cuando una persona pruebe mi sushi encuentre algo diferente, pero que al mismo tiempo pueda reconocer el trabajo, la técnica y el respeto por el producto.
— Has recibido reconocimientos por tu trabajo. ¿Qué significan para ti?
He tenido la suerte de recibir reconocimientos como el Premio al Mejor Sushi de Ibiza y el Premio al Mejor Sushi de Parla, Madrid.
Para mí, un premio no es el final del camino. Es una motivación para seguir trabajando, aprendiendo y mejorando cada día.
El verdadero reconocimiento es que un cliente vuelva a tu restaurante porque disfrutó de tu cocina.
— Hoy también eres empresario. ¿Cómo ha cambiado tu visión?
Ser empresario me ha enseñado que dirigir un restaurante es muy diferente a trabajar únicamente en cocina.
Hay que cuidar cada detalle: el producto, el equipo, el servicio, la imagen, los clientes y, por supuesto, la calidad.
Es un trabajo exigente, pero también muy gratificante cuando ves que tu proyecto crece.
— ¿Cuál es tu filosofía como chef?
Mi filosofía es sencilla:
Producto, técnica, creatividad y pasión.
Me gusta preparar cada plato como si fuera la primera vez. No quiero que el cliente reciba simplemente comida; quiero que reciba una experiencia.
— ¿Qué futuro imaginas para tu cocina?
Quiero seguir creciendo, seguir aprendiendo y continuar desarrollando mi propio estilo.
Mi objetivo es que mi nombre esté asociado a una cocina de calidad, creativa y honesta, y que cada persona que pruebe mi sushi pueda sentir la pasión que hay detrás de cada elaboración.
Porque para mí, cocinar no es simplemente una profesión.
Es mi manera de vivir, de crear y de transmitir lo que siento.